Hemos empezado 2018 con un auténtico bombazo tecnológico… Una noticia de esas que marcan claramente un antes y un después…. Y no, no se trata de un  nuevo iPhone, la filtración del Mac Pro o el número de serie del próximo Mac mini.

Estamos hablando de un error de arquitectura grave que se presenta en los procesadores Intel desarrollados durante la última década. ¿Te parece lo suficientemente grave? Sí, lo es… Estamos hablando de que afecta a un 90 por ciento del “parque informático” que existe ahora mismo en todo el mundo y con este número es más que probable que nos estemos quedando cortos.

¿Me dejáis llamarlo IntelGate?

¿De qué estás hablando?

Si tienes un mínimo de inquietud tecnológica, seguramente te habrás enterado ya y estarás más que informado de todo lo que está ocurriendo. Vamos a realizar un breve briefing para aquellos que no se han enterado aún.

Intel acaba de reconocer un fallo de diseño que compromete información “sensible” dentro de sus procesadores. ¿Que modelos de procesadores están afectados? Básicamente los desarrollados durante la última década…

Así, grosso modo, podríamos decir que desde el Intel Core 2, hasta nuestros días (2006) todos los procesadores acarrearían este fallo de diseño. Todos los procesadores de 64 bits desarrollados por Intel, en definitiva.

¿Que implica este error?

Que un programa simple, como una aplicación Javascript de una página web o una base de datos puede “adivinar” partes de la memoria Kernel donde habitualmente se almacena información sensible de nuestro ordenador. Donde se suele almacenar las contraseñas que tengamos en nuestro equipo.

Esto implica que con un programa relativamente sencillo se podría acceder a información crítica de nuestro ordenador.

¿Me afecta?¿Que solución tengo?

Pues a no ser que tengas un Mac con PowerPC,  un equipo con AMD o todavía corres Windows XP sobre un Pentium 4… Sí, estás afectado.

Las soluciones pasan simple y llanamente por el desarrollador del sistema operativo que tengas instalado. Microsoft ya ha anunciado actualización para la semana que viene y es de esperar que Apple tome una decisión similar.

Lo más grave de todo es que la solución al problema implica que veremos una merma de entre un 5 a un 30 por ciento en el rendimiento del procesador. Por lo que solo os tenéis que imaginar lo que esto supone.

Para un usuario “medio” esto no supondrá ningún problema aparente. Sí, tendremos un equipo que irá más lento (al parecer a mayor antigüedad de procesador, mayor merma de rendimiento) Pero si utilizamos nuestro ordenador para navegar, enviar correos y poco más, no lo notaremos en demasía.

El problema aquí lo tienen las personas que hacen un uso profesional que requiere de potencia de proceso. Un fotógrafo, un editor de vídeo, un programador… Si lo notará.

Los que se verán más comprometidos, serán las grandes empresas, cómo Amazon, Google, la nube de Microsoft, etc… que tendrán que aplicar parches a sus servicios online, con los problemas que esto acarreará y cómo no, verán mermada la potencia de sus máquinas.

Lo próximos meses se avecinan muy duros para Intel y es más que probable que la empresa sufra un duro golpe en cotización bursatil, que no creo que la haga desaparecer, pero que seguro que la afecta profundamente.

Luego habrá que hacer frente a las demandas… Que llegarán.

Y ya, si se demuestra que sabían lo que estaba ocurriendo desde hace tiempo (últimos movimientos de la compañia, apuntan a ello) pueden hacer que el golpe sea más duro aún.

Cuando sepamos la postura adoptada por Apple, os explicaremos más pormenorizadamente las consecuencias de su decisión.