Instagram, aún con sus limitaciones, me sigue resultando una de las redes sociales más divertidas y frescas que tenemos ahora mismo. Sí, lo se, no es una red nueva… Pero tal vez sus limitaciones (que las tiene y muchas) hacen que mantenga toda su frescura y aún resulte muy entretenido usarla.

Así que antes de que Zuckerberg nos la acabe de fastidiar con la más que evidente confluencia de servicios que quiere realizar (Facebook Messenger–Whatsapp–Instagram) vamos a seguir disfrutando un poco más de ella. ¿Nos acompañas?

No nos vamos a centrar en la edición fotográfica… Considero que gran parte del encanto que posee Instagram radica en las herramientas que pone a disposición del usuario. Por lo que no vamos a perder el tiempo.

Estoy seguro que conocéis todos los filtros y posibilidades de edición que posee Instagram de por si… Y cómo no, su “Side-app” Layout, que nos permite crear diferentes tipos de marcos para nuestras fotos.

Hoy vamos a centrarnos básicamente en vídeo, ya sea para el apartado “Historias” o  para publicar en nuestro portafolio sin más…

Huyendo de la opción integrada dentro de la propia aplicación, tenemos Boomerang.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras… La función de Boomerang es básica. Primero de todo, y más importante, es que está perfectamente interconectada con Instagram. Nos costará muy poco realizar un video en ella y publicarlo directamente en Instagram (o en Facebook)

La característica principal es que realmente no graba un vídeo, sino que realiza una batería de fotografías que une después.

Esto ayuda (y mucho) para aligerar el peso del mismo. Y lo que es mejor, crea efectos en bucle muy, muy divertidos.

Si lo que queremos en realidad es crear vídeos más complejos, podemos dar el salto a Video Editor – Editing Studio . Aquí nos encontramos con una aplicación que podemos usar de manera gratuita con limitaciones o desbloquear su versión completa con un único pago de 4,49 €.

El punto más interesante que vemos en ella comienza por la opción de diferentes disposiciones de vídeo. Podremos empezar bajo una resolución de 1×1, perfecta para Instagram, 16×9 o 9×16 (horizontal o vertical) panorámico, la “clásica” 4×3. No nos limita únicamente a Instagram, en definitiva.

La opción que más me gusta es la posibilidad de incluir “Slow-motion” dentro de cualquier vídeo que hayamos tomado.  Existen muchas opciones de edición, pero la concretamente la posibilidad de incluir cámaras lentas (o cámaras rápidas) en un video que ya hayamos tomado, resulta muy sencillo porque solo se trata de modificar la curva de tiempo, de manera rápida y visual.

Cómo no, podremos recortar, eliminar partes, dar la vuelta a un vídeo (que se reproduzca de atrás hacia adelante haciendo un efecto Boomerang) Incluir voz directamente con el micrófono del smartphone, incluir música…

Por último, vamos a acabar este artículo “dominguero” con Landscape. No estamos hablando de una aplicación en si misma, sino que estamos hablando de un portal web que nos permite redimensionar de manera rápida y sencilla cualquier fotografía que tengamos para la red social en la que queramos publicar.

Dadas las altas posibilidades de resolución que ofrece ahora mismo cualquier cámara de Smartphone, muchas veces nos resulta complicado poder adaptarla a diferentes redes sociales.

Landscape resulta perfecto, ya que simplemente tendremos que subir la imagen y adaptarla a lo que necesitemos en cada momento. Nos da diferentes opciones de tamaño según sea la red social a la que queramos enfocarnos.

De esta manera conseguiremos el tamaño deseado en cuestión de segundos para subir a nuestra red social.